Implantes dentales

 

 

Los implantes dentales son estructuras metálicas que se anclan al hueso maxilar o mandibular, y sobre las que se fijan prótesis dentales. El implante dental es por tanto la raíz del nuevo diente, y la prótesis dental que se pone encima es la nueva corona del diente.

Los implantes dentales se utilizan desde hace más de 40 años para restaurar los dientes perdidos. Al principio sólo se utilizaban para ayudar en la fijación de las prótesis completas, en pacientes sin ningún diente remanente, y en los que, por tanto, no se podían hacer prótesis fijas tradicionales (prótesis con anclaje en dientes, previamente tallados y preparados).

 

"los implantes dentales se utilizan con excelentes resultados desde hace más de 40 años"

 

El excelente resultado de estos tratamientos, unido a las mejoras en el diseño y composición química y física de los implantes, ha hecho que actualmente los implantes dentales hayan sustituido a los puentes sobre dientes en casi todas las situaciones clínicas. Es decir, los implantes no se usan sólo en casos muy difíciles, o que son muy complicados de resolver con prótesis convencionales. Ahora los implantes se usan (y es donde más éxito tienen) en los casos "fáciles", en los que hay ausencia de uno o unos pocos dientes, y hay abundante hueso en los maxilares.

La rehabilitación dental con implantes es en la mayoría de las situaciones clínicas el mejor tratamiento disponible, el que tiene mejores resultados y el que en mayor grado mejora la calidad de vida del paciente.

 

"impartimos cursos especializados para difundir las técnicas más eficaces y modernas"

 

Además, en la actualidad el tratamiento con implantes es una de las intervenciones menos molestas de cuantas se llevan a cabo en la cavidad oral. Las técnicas se han perfeccionado de tal modo que se puede llevar a cabo casi cualquier intervención bajo antestesia local sin que el paciente tenga ningún tipo de molestia. Y si en algún caso la intervención se prevé más molesta, siempre existen las opciones de sedación consciente o de anestesia general. Además, en casos complejos la anstesia general puede ser la opción más recomendable, más segura y más cómoda para el paciente. Junto con mis compañeros, impartimos cursos en los que formamos a otros profesionales, médicos y odontólogos, para difundir las mejores técnicas.

 

"no es doloroso, y es uno de los tratamientos que menos molestias produce en el postoperatorio"

 

Sin embargo, siempre hay muchos factores que se deben tener en cuenta a la hora de diseñar y llevar a cabo un tratamiento con implantes dentales: la salud general y las enfermedades crónicas del paciente, la forma de la arcada dental, la salud de los dientes remanentes, la relación entre el maxilar y la mandíbula, las fuerzas masticatorias de ese paciente en concreto, la cantidad y calidad del hueso donde se van a colocar los implantes, el tipo de prótesis que el paciente va a llevar, etc. Se trata de múltiples y complejos factores.

 

"deben tenerse en cuenta numerosos factores a la hora de planificar el tratamiento con implantes"

 

Si bien el tratamiento con implantes es en general muy satisfactorio, en algunas ocasiones hay fracasos. Aunque en ocasiones no se identifica una causa concreta del fracaso, muchas veces los profesionales con experiencia observamos fallos conceptuales en el diseño general del tratamiento, o fallos en la puesta en práctica, tanto en la fase quirúrgica de colocación de implantes como en la fase protésica de colocación de los dientes.